Un 27 de diciembre nacía el profesor Mario Verdú

Por Alicia Teresa Brunas.

Mario Verdu RafaelaRealmente si hubo un profesor o mejor dicho un “Gran maestro” que me enseñó a amar la docencia fue él. No quería dejar pasar esta fecha sin recordarlo.

“Un profesor trabaja para la eternidad, nadie puede predecir dónde acabará su influencia” (H.B. Adams) Profesor Mario Verdú (27/12/1931-24 /06/ 1994). 

Realmente si hubo un profesor o mejor dicho un “Gran maestro” que me enseñó a amar la docencia fue él. No quería dejar pasar esta fecha sin recordarlo, con la misma admiración y el mismo cariño que siempre sentí por su persona. Recopile algunas notas que encontré entre mis archivos, porque me parecieron que realmente lo definían con exactitud una de ellas (MARIO VERDÚ: PERTENECÍA A ESA RAZA NO EXTINGUIDA PERO MINORITARIA-OTRA MUY SENTIDA PÉRDIDA, lo describe realmente como era, me gustaría saber el autor) Agradezco a mi colega y amigo Daniel Infeld por responder mis consultas un domingo por la mañana. MARIO VERDÚ: PERTENECÍA A ESA RAZA NO EXTINGUIDA PERO MINORITARIA-OTRA MUY SENTIDA PÉRDIDA: La historia de un hombre común, así quería que los demás lo vieran, su vida transcurría en su casa humilde, en su huerta, matizando su trabajo con el mate, y su constante contacto con la gente.

En su actividad docente fue el mejor, recién recibido de maestro en vez de quedarse en la escuela que fundó su padre, optó por irse al norte de la provincia de Santa Fe, en un paraje inhóspito, donde era el maestro, el director y el portero. Mario Verdú sintió la función docente como la misión más importante de su vida, era amante de los estudios históricos y económicos. Luego como profesor su estilo didáctico y su gran saber ilustró a cientos de rafaelinos. Su vida estuvo compartida por el ámbito de un aula a veces, muchas otras por los caminos de la provincia, por aquellos lugares donde uno tenía que andar por huellas de barro. – El norte santafesino recorrido palmo a palmo durante décadas de militancia partidaria son testigos de ello. En 1973, integró la fórmula con el Doctor Natale como candidato a Gobernador de Santa fe y Mario Verdú vice gobernador, en representación del Partido Demócrata Progresista, en las elecciones provinciales por las que una vez más se intentaba restablecer el sistema democrático en nuestro país. La fórmula salió segunda y forzaron a una segunda vuelta ó ballotage, y que por componendas políticas frecuentes y espurias no alcanzara a gobernar la provincia. Llegó a la Cámara de Diputados prácticamente plebiscitado por el pueblo de Rafaela, su ciudad. – La elección más importante que se recuerde en dicha ciudad, no sólo de la democracia progresista, sino de cualquier sector político, no dicho esto como alarde político, sino a modo de reconocimiento de las calidades morales que tenía Mario Verdú y que el pueblo de la ciudad que lo vio nacer y actuar, lo impulsó al Congreso de la Nación, supo valorar en aquel momento.

La satisfacción de una comida compartida y su carcajada siempre lista, ya no estaba en los últimos tiempos, la actividad, las preocupaciones, y responsabilidades de su cargo como diputado la habían borrado. Tanto lo absorbía su trabajo que muchas veces decidía no compartir el almuerzo con sus colaboradores, para seguir en su tarea, estudiar cada tema con rigurosidad como era su costumbre. Una de las crisis actuales es la pérdida del gravitante impulso del Poder Legislativo, como consecuencia de la falta de dedicación de los legisladores enfrascados en la publicidad de los medios y en discursos que pierden vigencia ante los vertiginosos cambios de una realidad que muchas veces los supera. Es injusto englobar a todos los legisladores, hay muchos que trabajan con seriedad, sin vivir pendientes de los medios, se dedican a construir los basamentos necesarios para la transformación del país antes que aprovechar circunstanciales fueros para banales apariciones. Como esto escapa a partidismos y a cuestiones ideológicas , en el andarivel antes descrito caminó el Diputado Demócrata Progresista MARIO VERDÚ, de quién podemos destacar el sentido de trabajo del legislador rafaelino, su contracción a los problemas que le tocaba estudiar.-

Mario Verdú no necesitó pantalla para que le ratificaran la confianza que en él habían depositado los santafesinos, para revalidar méritos de sapiencia y prestigio, lo hizo todo sinceramente, a sabiendas que esa tarea muchas veces no logra el espaldarazo de las crónicas preocupadas en frivolidades ó escándalos ocasionales. Verdú era abogado y político, pero esencialmente un estudioso, un inquieto investigador. – Exponía conocimientos sembrando ejemplos en los demás, haciendo un permanente ejercicio de las responsabilidades ineludibles de todo hombre público, a esta tarea la calificaba como modelo de vida. Se lo podía definir como sencillo en su forma de ser, en su expresión, en su vida toda. Humilde para desempeñarse en sus tareas. Luchador por los más desprotegidos y desamparados, por su querida ciudad de Rafaela, por Santa Fe y por Argentina. Demócrata en sus principios y Trabajador como maestro rural en el paraje El Pirincho, como Profesor de Historia e Instrucción Cívica en la escuela Normal de Rafaela y el Instituto Superior del Profesorado, dictando cátedras de Macroeconomía- Política Económica y Sociología. También ejerció la profesión de abogado y escribió artículos para publicaciones de Estados Unidos, México, Venezuela, Italia, y por supuesto para Argentina. En su actividad política fue Diputado Provincial en la Legislatura de Santa fe en dos períodos 1963-1966 y 1987-1991.- Posteriormente fue elegido Diputado Nacional por el Partido Demócrata Progresista en 1991, que desempeñaba cuando inesperadamente fallecía el 24 de junio de 1993 a la madrugada, luego da haber participado en la sesión el día 23 hasta casi la medianoche. Una de sus actuaciones como legislador la constituyó la participación activa, clara y precisa sobre la Ley de Educación, y expresara que al proyecto que aprobara el Senado le falta grandeza, cordura y coherencia.

La vaguedad de las disposiciones del proyecto no satisface los anhelos que el país reclama de una ley General de Educación. Sin mejorar la calidad de la educación expresaba Mario Verdú, sin una debida evaluación de la labor escolar en el cumplimiento de los objetivos y el logro de sus contenidos, la ley no pasa de ser un enunciado declamatorio. Y finalizaba diciendo: Sin educación el país no tiene futuro y no hace falta citar a A. Tofler sobre la importancia del conocimiento, como si eso no lo supieran y mejor desde el siglo pasado: Sarmiento, Mitre, Belgrano, Rivadavia, Joaquín V. González, Magnasco y tantos argentinos que hacen de la educación la primera función de gobernar. Nunca quiso confrontarse con nadie, con él se podía discutir, disentir, pero siempre manteniendo una relación amigable.

Fue realmente un incorruptible, su trayectoria fue límpida, sin intereses mezquinos, con la única ambición de ser un buen docente, un ciudadano probo y un político eficiente y honesto. Su pérdida produjo un vacío importante, que se podrá llenar con su valioso ejemplo como conducta de vida, en el recuerdo de los demócratas progresistas. Se fue un grande, pero no sus enseñanzas. Como expresara René Balestra en el homenaje póstumo en la Cámara de Diputados: “El país se ha perdido a un admirable ministro de Educación” Por todo lo que brindó simplemente se puede decir ¡GRACIAS MAESTRO!

ESCUELA 25 DE MAYO La Escuela N° 1075 “25 de Mayo”, fue fundada por Modesto Verdú (Padre de Mario Verdú) el 25 de marzo de 1925 con el nombre de “Nuevo Colegio”, ubicado en Calle Colón y Vélez Sarfield. Más tarde se cambiaría por la actual denominación en homenaje a la máxima fecha patria. ¿Quién fue Modesto Verdú? El maestro Modesto Verdú nació en Ibi, provincia de Alicante, España, el 15 de junio de 1887. Llegó a la Argentina en 1913, estuvo en Tucumán; Rosario; fundó un colegio en Videla (departamento Castellanos) y se estableció en Rafaela en 1915. Integro el personal docente del primer Colegio San José (funcionó entre 1914 y 1924) con Benito Anduiza y el Sacerdote Evilasio Zapico. Al referirse a su arribo a Rafaela y a su ingreso al mundo de la enseñanza en esta ciudad, don Modesto Verdú, de su puño y letra, legó una síntesis autobiográfica: “Llegué (provenía de Tucumán, de trabajar en la zafra azucarera), un buen día y en tren de carga y sin pagar boleto, a Rafaela, donde quedé pocos días y durmiendo en los vagones de la estación. Desde Rafaela y en tren de carga sin pagar boleto, me dirigí a Rosario, donde pasé las de Caín… Al fin entré en una agencia de colocaciones. Después de seis meses de actividad como agenciero me di cuenta de que en ese trabajo no sería mucho lo que podría adelantar. Desde la agencia me vine de maestro al Colegio San José, de Rafaela. Esto sucedió el da 14 de julio de 1915…Mi principal inquietud era aprender, y enseñar a los alumnos lo que yo iba aprendiendo. Así fue pasando el tiempo y ganándome la confianza de mis superiores; dos españoles, un vasco, Benito Anduiza, y el otro, el sacerdote Evilasio Zapico, de León (España)…” Después de mencionar su prolongada visita de un año de duración a España, a su regreso se dio cuenta de que entre el Padre Zapico y don Benito Anduiza había desaparecido la armonía que anteriormente los vinculaba, lo cual diez años después de iniciarse como docente en Rafaela, fue causa de la venta del Colegio San José a los Hermanos Maristas.

Como consecuencia de este acontecimiento, don Modesto funda su propia Escuela Privada. Al respecto continúa diciendo: “Al empezar el año 1925 fundé el Colegio 25 de Mayo, quedando al frente del mismo desde esa fecha”. Falleció el 7 de julio de 1964. Luego continuó su hijo Mario. La Escuela: A fines de 1926, la escuela, se trasladó al local de Bulevar Roca y Viamonte, funcionando en ese lugar hasta fines de 1927. Al año siguiente se mudó al edificio de calle Ituzaingó 278, donde en la actualidad, funciona un anexo de la Escuela Nacional de Educación Técnica N° 460 “Guillermo Lehmann”. En 1985 el entonces Hogar Francisco Peretti (hoy Sagrada Familia de Nazaret) fue anexado a la Escuela “25 de Mayo” (el convenio terminó en diciembre de 1999), el personal pasó al San José y los alumnos siguen asistiendo a la 25 de Mayo) y, luego se incorporaron las alumnas provenientes del Hogar “Don Orione” (estas no continúan). El 24 de junio de 1994 falleció el doctor Mario Verdú, hijo del fundador y propietario del establecimiento. Su sobrina María del Carmen Verdú, en carácter de apoderada del doctor Raúl Verdú, hermano y único heredero, había hecho saber que dispondrá de la venta del edificio y terrenos adyacentes. Conviene resaltar que la familia Verdú siempre mostró buena predisposición con las autoridades educativas, siendo flexibles con los plazos de la relocalización que demandaron unos cinco años y ahora se hizo realidad. Además, donó todo el mobiliario existente en el viejo edificio, que incluye más de 10000 libros (de economía, historia, literatura, entre otros) y también aportó dinero. Hoy las circunstancias llevan a la escuela a iniciar una nueva etapa en su historia de servicios, y se prepara para estar a la altura de las necesidades de los tiempos actuales, pero ya no en el Barrio San Martín.

Referido: Bibliografía: – Diario La Opinión 2/12/02 – Diario La Opinión 03/05/97 – Diario Castellanos 05/11/97




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